El intendente Mario Bergara presentó ante el Pleno de la Junta Departamental el balance de su primer año de gestión. Destacó los avances alcanzados y afirmó que su administración se orientó a la transparencia, la cercanía y la rendición de cuentas.
La Sala de Sesiones de la JDM fue el lugar elegido por el intendente de Montevideo para hacer un balance de su primer año de gestión y fijar el rumbo para lo que queda del período, y estuvo acompañado por gran parte de su gabinete, compartiendo la mesa de presidencia junto al presidente Gonzalo Sánchez, la secretaria general Viviana Repetto y el coordinador institucional, Justo Onandi.
Al inicio de su gestión como intendente, en julio de 2025, Bergara había señalado que la situación financiera de la Intendencia de Montevideo no era buena y que su administración tenía el objetivo de mejorarla en el corto plazo. Al cabo de un año la IM logró reducir en un 75% su déficit operativo, lo que, a juicio del intendente, resultaba imprescindible para “poder mirar para adelante en clave de realizaciones, obras, servicios y transformaciones”.
Bergara hizo un repaso de los avances más importantes en las áreas claves de gestión.
En materia de transparencia y eficiencia, además de señalar la reducción del déficit, destacó el convenio colectivo con ADEOM hasta 2030 y el vínculo con oficialismo y oposición de la Junta Departamental de Montevideo a partir de la aprobación por parte del Cuerpo del presupuesto quinquenal departamental y de los cuatro planes a ejecutarse mediante financiamiento adicional bajo el título “prioridades ciudadanas”: Limpieza; Saneamiento Urbano; Veredas e Iluminación de Franja Costera; y Calles. Inicialmente, entre las prioridades ciudadanas también se encontraba un proyecto de revitalización de la Ciudad Vieja, iniciativa que finalmente no fue tratada por el legislativo capitalino ya que la IM presentará una nueva propuesta al respecto.
En lo que refiere a la política ambiental Bergara habló del “inicio de una nueva etapa basada en un proceso de transformación integral del sistema de recolección de residuos”. Se planea reducir los contenedores callejeros de unos 11.800 a menos de 4.000 para el año 2028, incorporándose contenedores en las casas. Los residuos se guardarán dentro de las propiedades y solo se sacarán a la vereda en días y horarios específicos cuando pase el camión recolector. El plan de transformación también incluye el uso de contenedores soterrados (subterráneos) que se instalarán específicamente en avenidas principales, Ciudad Vieja y complejos habitacionales de alta densidad.
Con respecto al sistema de transporte metropolitano, que en palabras del propio intendente tendrá la “transformación más importante en muchas décadas”. Señaló reformulación de recorridos, buses 100% eléctricos, 50 km. de troncales exclusivos y paradas inteligentes.
Sobre saneamiento, mencionó que hay obras en ejecución por 61 millones de dólares beneficiando a más de 17.000 personas, además de la instalación de tecnología para monitoreo costero, lo que permitirá optimizar los procesos de toma de decisión sobre la habilitación de las playas de Montevideo.
Bergara también compartió algunas cifras vinculadas a espacio públicos, destacando que se prevé la apertura de nuevos parques, la restauración de monumentos patrimoniales, la recuperación integral del memorial de detenidos desaparecidos, y la limpieza de graffitis en la Avenida 18 de julio y plazas céntricas.



