La JDM actualizó la normativa sobre espacios para bicicletas en estacionamientos, estableciendo un sistema por franjas según la cantidad de plazas disponibles y adecuando las exigencias vigentes desde 2016.
Tras las inspecciones realizadas por el Servicio de Convivencia Departamental de la IM en estacionamientos públicos y privados, se constató que la relación proporcional establecida entre los espacios para automóviles y el de bicicletas no era óptima al obligar a los estacionamientos privados a ofrecer 1 lugar para bicicletas por cada 5 espacios para automóviles, estando obligados también los organismos públicos a incluir bicicletarios para personal y visitas.
La nueva normativa implementa que la exigencia de determinada cantidad de estacionamientos de bicicletas sea en función de las plazas disponibles del estacionamiento. Los aparcamientos que cuenten entre una y 60 plazas para vehículos deberán disponer de un espacio para bicicleta cada cinco lugares destinados a autos. En el caso de estacionamientos de entre 61 y 150 plazas, deberá existir un espacio para bicicleta cada siete lugares para automóviles. Por último, los estacionamientos que superen las 150 plazas deberán contar con un espacio para bicicleta cada ocho lugares destinados a autos.
No se registran cambios respecto a la tarifa a cobrar a los ciclistas, manteniéndose que el precio deberá estar a la vista y no podrá superar el 10% del costo de estacionamiento de automóvil.
Los estacionamientos para vehículos particulares ubicados en espacio privado deberán cumplir con la presente normativa al momento de solicitar la habilitación correspondiente, o si ya cuentan con dicha habilitación, dispondrán de un plazo de un año a partir de la fecha de sancionado el presente Decreto para adaptar sus instalaciones a la presente disposición. Luego de ese plazo quienes no cumplan con la presente normativa serán sancionados con una multa de 8 UR por cada mes de atraso.
Esta medida busca aprovechar mejor los espacios disponibles en la ciudad, manteniendo el estímulo al uso de la bicicleta como medio de transporte, sin exigir a los comercios o estacionamientos más lugares de los necesarios.



